Cuando pensamos en la visa L-1, que permite la transferencia de empleados clave de una empresa internacional a una sucursal, subsidiaria o afiliada en Estados Unidos, es fundamental comprender cómo la estructura corporativa puede influir en la demostración de control exigida por el proceso. Una cuestión que surge con frecuencia es si la empresa puede tener control a través de un trust para viabilizar la L-1. En líneas generales, la visa L-1 exige que exista una relación de control directo entre la empresa extranjera y la empresa en Estados Unidos, donde el control normalmente se define por la capacidad de dirigir las políticas, operaciones y la gestión del negocio (generalmente comprobada por la posesión de, al menos, el 50% de las acciones con derecho a voto o por la autoridad de decisión similar). Cuando el control se ejerce vía un trust, el análisis se vuelve más complejo, pues es necesario demostrar claramente quién posee, en la práctica, el poder decisorio de la empresa.
Así, si un trust es constituido de manera que los trustees tengan autoridad indiscutible para conducir las decisiones estratégicas y operacionales de la empresa, y si esta estructura es transparente y documentada para evidenciar que el control efectivo está alineado con los requisitos de la visa, puede ser posible que el control sea considerado válido para los propósitos de la L-1. Sin embargo, es importante resaltar que cada caso es evaluado de forma individual por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). Factores como la redacción de los instrumentos del trust, la identidad de los trustees, la relación de estos con los beneficiarios y la forma en que se toman las decisiones por la empresa deben estar muy bien documentados y de acuerdo con las normas legales.
La complejidad de este tipo de estructura puede llevar a cuestionamientos si no hay evidencias claras de que los requisitos de propiedad y control exigidos por el USCIS están siendo cumplidos. Ante ello, destaca la importancia de actuar siempre en conformidad con las leyes de inmigración de Estados Unidos. Es recomendable buscar empresas especializadas en el tema o profesionales con experiencia comprobada, que puedan orientar en la organización y presentación de la documentación necesaria, evitando la posibilidad de caer en propuestas engañosas o promesas de resultados rápidos que no reflejan la realidad de los procedimientos legales.
En resumen, aunque un trust puede, en teoría, ser utilizado para ejercer el control sobre una empresa y, consecuentemente, atender los requisitos de la visa L-1, la clave es probar de forma inequívoca esos elementos de control. Cada situación requiere un análisis detallado y la orientación especializada para garantizar que todos los criterios del USCIS sean cumplidos, manteniendo siempre la conformidad con la legislación de inmigración vigente.
Aprende más sobre el Visa L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.