Es importante aclarar que tanto la visa L‑1 como el DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals) son programas distintos, con fundamentos y requisitos específicos. Cada uno de ellos fue creado para atender situaciones y objetivos diferentes dentro de las leyes de inmigración de Estados Unidos.
La visa L‑1 está destinada a empleados de empresas multinacionales que, debido a su experiencia y función, necesitan ser transferidos a una oficina, sucursal o subsidiaria en Estados Unidos. Para obtenerla, la empresa y el colaborador deben cumplir con criterios bien definidos, especialmente relacionados con el cargo ocupado y la actuación internacional de la compañía.
Por su parte, el DACA es un programa de acción diferida, que concede protección contra la deportación y autorización de trabajo para personas que llegaron a EE.UU. siendo niños pero que no poseen un estatus migratorio legalizado.
Acumular estos beneficios -es decir, tener simultáneamente los atributos del DACA y de una visa L‑1- no es tan simple como sumar ventajas. Cada programa sigue una regulación propia, y el DACA, por su naturaleza, no confiere un estatus migratorio formal, sino una protección temporal y limitada.
Así, al optar por una visa L‑1, el candidato necesita obedecer los criterios específicos de dicha visa, los cuales no contemplan la acumulación con programas como el DACA, que aplican a otra realidad.
Además, es fundamental recordar que las autoridades de inmigración analizan el historial del beneficiario, y estar bajo el DACA puede indicar que, anteriormente, la persona estuvo sin un estatus regularizado -lo que puede generar desafíos adicionales en la evaluación para la concesión de otro beneficio migratorio.
Cada caso debe ser analizado individualmente, considerando todo el historial y los requisitos específicos de los programas.
Reforzamos la importancia de seguir correctamente las leyes de inmigración y de obtener información junto a fuentes confiables y profesionales especializados, con el fin de evitar equívocos, fraudes o promesas que garanticen resultados sin el debido análisis del caso concreto.
Cada situación demanda un estudio minucioso y personalizado, y solo una evaluación detallada puede indicar las mejores alternativas y estrategias.
Mantenerse bien informado y cauteloso en el proceso ayuda a preservar derechos y evitar complicaciones.
Por lo tanto, al considerar cualquier cambio o aplicación en programas migratorios, busque siempre fuentes confiables y especializadas, y siga rigurosamente las normas y obligaciones establecidas por la ley.
Aprende más sobre el Visa L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.