En general, sí: en el proceso del L-1, los documentos de la empresa que no estén en inglés suelen requerir traducción. Las autoridades de EE. UU. normalmente exigen que la documentación esté en inglés o vaya acompañada de una traducción certificada, para poder verificar la información con precisión.
Esto aplica especialmente a los documentos que acreditan la existencia de la empresa y el vínculo del solicitante con ella, que son el núcleo de la petición L-1. Entre los documentos que suelen entrar en este alcance:
- Contratos y registros societarios.
- Informes o estados financieros.
- Documentos que evidencian la relación entre la empresa matriz en el exterior y la sucursal o subsidiaria en EE. UU.
La calidad de la traducción importa: las versiones no profesionales o no certificadas pueden generar interpretaciones erróneas y retrasar el análisis. Por eso, lo más seguro es recurrir a profesionales con experiencia en traducciones para fines de inmigración.
Como los requisitos pueden variar según el documento y el caso, confirme las exigencias actualizadas con el USCIS o con un especialista, y verifique la credibilidad del servicio de traducción que usted elija.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.