Cada vez que el Congreso de los Estados Unidos no logra aprobar leyes de apropiación o una resolución continua, partes del gobierno federal entran en una parálisis parcial — el llamado shutdown. Para quienes dependen de una visa de trabajo estadounidense, este escenario no es solo una curiosidad política: es una variable concreta que puede aplazar entrevistas, bloquear peticiones y retrasar fechas de inicio de empleo varios meses respecto de lo planificado.
El shutdown del 1 de octubre de 2025 volvió a poner de manifiesto esta fragilidad. Aunque ese episodio ya concluyó, el patrón se repite: desde 1976 se han registrado más de veinte paralizaciones presupuestarias, y la tendencia a los impasses recurrentes en Washington convierte el tema en algo permanente para los profesionales extranjeros, los empleadores estadounidenses y los abogados de inmigración. Entender qué agencias se detienen, cuáles continúan y cómo adaptar el cronograma es parte de una planificación migratoria responsable en 2026.
Qué es un cierre del gobierno federal
Un shutdown ocurre cuando el Congreso no aprueba las leyes de apropiación antes del inicio del año fiscal (1 de octubre) ni aprueba una continuing resolution. Sin autorización presupuestaria, las agencias federales discrecionales deben suspender las actividades no esenciales y colocar a parte de sus empleados en licencia sin sueldo (furlough), según lo dispone el Antideficiency Act.
No todas las agencias se paralizan de la misma manera. Las funciones consideradas esenciales — seguridad, fronteras, investigaciones criminales — continúan operando. Y los organismos financiados con tarifas de usuarios, y no con fondos del Congreso, mantienen gran parte de sus operaciones incluso durante la parálisis.
Qué agencias de inmigración se detienen y cuáles continúan
El USCIS sigue procesando
El United States Citizenship and Immigration Services es la única gran agencia migratoria que opera esencialmente con tarifas pagadas por los solicitantes. Por eso, durante los shutdowns el USCIS continúa adjudicando peticiones I-129 (visas de no inmigrante), I-140 (preferencias basadas en empleo), I-485 (ajuste de estatus), I-765 (autorización de trabajo) y demás formularios. El premium processing también sigue activo.
Sin embargo, hay programas dentro del USCIS que dependen de fondos del Congreso. El E-Verify, por ejemplo, suele quedar inactivo durante las paralizaciones, lo que afecta a los empleadores en estados donde el sistema es obligatorio y a los procesos de extensión de OPT STEM que dependen de él.
El Departamento de Estado opera con limitaciones
El U.S. Department of State y los consulados estadounidenses en Brasil y en todo el mundo continúan emitiendo visas mientras haya saldo en las Consular Affairs user fees. Cuando esa reserva se agota, los turnos y las entrevistas se reducen a casos de emergencia humanitaria o urgencia demostrable. En shutdowns prolongados, es habitual que las entrevistas de visa H-1B, L-1, O-1, F-1 y B-1/B-2 sean reprogramadas sin previo aviso.
El DOL paraliza las LCA y el PERM
El Department of Labor es la agencia migratoria más afectada por los shutdowns. Sin presupuesto, el DOL suspende la recepción y el procesamiento de las Labor Condition Applications (LCA), requeridas para H-1B, H-1B1 y E-3, y congela todo el sistema PERM de certificación de trabajo permanente, base del EB-2 y EB-3. Sin una LCA aprobada, el USCIS no puede adjudicar la petición H-1B subsiguiente.
EOIR y los Tribunales de Inmigración
El Executive Office for Immigration Review opera en modo restringido: las audiencias de personas detenidas continúan, pero los casos no detenidos suelen reprogramarse para fechas que pueden caer años adelante, agravando el ya abultado backlog que supera los 3 millones de casos pendientes.
Impactos directos en las visas de trabajo
H-1B y la cadena LCA–I-129–Consulado
El H-1B es el ejemplo clásico de un proceso que depende de tres agencias en secuencia. La petición I-129 ante el USCIS requiere una LCA certificada por el DOL. Si el DOL está paralizado, el USCIS puede aceptar presentaciones pendientes, pero la aprobación final queda retenida. Y una vez aprobada la I-129, el solicitante aún necesita una entrevista consular — y los shutdowns prolongados reducen la capacidad de los consulados.
En 2026, la estructura de tarifas del H-1B incluye la tarifa base del I-129 de US$780, más la ACWIA fee (US$1.500 para empleadores con más de 25 empleados o US$750 para empresas más pequeñas) y la Fraud Prevention and Detection Fee de US$500. Estos montos se pagan directamente al USCIS y no son reembolsables en caso de demora por shutdown.
L-1, O-1 y otros no inmigrantes
El L-1 y el O-1 no requieren LCA, por lo que se ven menos afectados por la parálisis del DOL. Aun así, el premium processing, aunque sigue activo, solo garantiza el plazo de adjudicación del USCIS, no la disponibilidad del consulado para la entrevista subsiguiente.
EB-2, EB-3 y el cuello de botella del PERM
Los empleadores que patrocinan Green Cards basados en empleo dependen de la certificación PERM del DOL como requisito previo para la I-140. Cada día de shutdown agrega días al ya largo plazo de procesamiento PERM, que en 2026 supera los 14 meses en la fase de análisis inicial.
Cómo mitigar los riesgos de un shutdown
Anticipe presentaciones sensibles al calendario
Para el H-1B sujeto al cap, la ventana de presentación es fija (abril) e independiente de cualquier shutdown. Las transferencias, extensiones y cambios de estatus que tengan flexibilidad temporal deben presentarse antes del cierre del año fiscal federal (30 de septiembre), reduciendo la exposición a paralizaciones a partir de octubre.
Use el premium processing de forma estratégica
El premium processing del USCIS (US$2.805 para la mayoría de los formularios elegibles en 2026) garantiza la adjudicación en 15 días hábiles y sigue disponible durante los shutdowns. En períodos de inestabilidad presupuestaria, vale considerar el upgrade incluso en casos no urgentes, para asegurar el plazo del USCIS antes de posibles bloqueos en agencias dependientes.
Monitoree las actualizaciones oficiales
Consulte directamente las páginas de uscis.gov, travel.state.gov y dol.gov. Cada agencia publica notas específicas sobre las operaciones durante el shutdown, generalmente actualizadas entre 24 y 48 horas después del inicio de la parálisis.
Renegocie las cláusulas de fecha de inicio de empleo
Los profesionales con una oferta de trabajo en Estados Unidos deben incluir en el contrato cláusulas de contingencia que permitan ajustar la fecha de inicio si la visa tarda más de lo previsto. Los empleadores con experiencia en movilidad global aceptan este tipo de protección sin dificultad.
Considere alternativas de jurisdicción
En paralizaciones largas, países como Canadá (Global Talent Stream), el Reino Unido (Skilled Worker y Global Talent) y Australia (Subclase 482 y 186) mantienen sistemas más previsibles. Los profesionales altamente calificados pueden usar estas jurisdicciones como puente mientras el sistema estadounidense se normaliza.
Las lecciones del shutdown de 2025
El episodio de 2025 reforzó tres lecciones para 2026 y más adelante. Primera: la previsibilidad del sistema migratorio estadounidense depende menos de las reglas del USCIS y más del presupuesto federal. Segunda: las empresas y los profesionales que tratan la inmigración como un evento aislado, y no como un proyecto de largo plazo, son los más expuestos a pérdidas operativas. Tercera: la planificación anticipada, la documentación completa y la diversificación de escenarios migratorios dejaron de ser un lujo y se convirtieron en parte del baseline de cualquier estrategia seria de movilidad global.
Aprende más sobre el Visa H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.