Es importante comenzar destacando que la visa L-1 fue creada para facilitar la transferencia de ejecutivos y gerentes o profesionales con conocimientos especializados entre empresas del mismo grupo, que deben tener una relación corporativa bien estructurada y operaciones activas.
Este emprendimiento debe demostrar actividad comercial real y sostenible, pues el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) analiza cuidadosamente si existe una operación legítima y viable. En este contexto, una ‘sociedad pantalla’-es decir, una empresa que existe solo formalmente y no realiza operaciones comerciales significativas-generalmente no cumple con los requisitos necesarios para la L-1.
Para la visa, es esencial que tanto la empresa extranjera como la filial, subsidiaria o afiliada en Estados Unidos posean actividades comerciales que demanden la transferencia de cargos estratégicos o de conocimiento especializado. Si la sociedad pantalla no desarrolla actividades operativas reales, pueden surgir dudas respecto a la integridad y la existencia de una estructura organizacional que justifique la transferencia de un ejecutivo o gerente a EE.UU.
De esta forma, candidaturas que involucren entidades sin operación concreta suelen ser revisadas rigurosamente, lo que puede conducir al rechazo de la solicitud si no se comprueba la existencia de un negocio activo y sustancial. Por esta razón, es fundamental presentar evidencias detalladas de transacciones comerciales, operaciones regulares, estructura organizacional efectiva e inversiones que demuestren la real actividad económica de la empresa.
Recuerde siempre la importancia de seguir rigurosamente las leyes de inmigración y de buscar orientaciones de profesionales especializados para que el proceso se conduzca dentro de la legalidad. Desconfíe de propuestas que prometen soluciones rápidas o garantizadas para la visa L-1 sin un análisis completo del caso, pues esas ofertas pueden ocultar riesgos e incluso implicar prácticas que no cumplen con los requisitos legales necesarios.
En resumen, sin una operación efectiva que compruebe la viabilidad económica y organizacional de la empresa, una sociedad constituida solo en el papel difícilmente será considerada adecuada para la solicitud de la visa L-1.
Aprende más sobre el Visa L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.