En general, sí, al menos por un período. Al llegar a los Estados Unidos con la L-1, es habitual poder conducir con la licencia de su país, siempre que esté vigente y, en algunos casos, acompañada de un Permiso Internacional de Conducir (PIC).
El punto central es que las normas de tránsito son estatales y varían considerablemente. Como la L-1 suele otorgar un estatus de residente temporal, los requisitos pueden ser distintos de los que aplican a los turistas: algunos estados permiten usar la licencia de origen por un tiempo limitado, mientras que otros exigen obtener una licencia local al establecer residencia.
Por eso, la conducta más prudente es consultar el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) del estado donde usted vivirá, para cumplir exactamente con las normas locales de habilitación.
También conviene mantenerse en plena conformidad con las leyes de inmigración y de tránsito de los EE. UU., y buscar siempre información en fuentes oficiales actualizadas para evitar sorpresas legales.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.