Sí, quienes tienen la H-1B pueden invertir en bienes raices y percibir ingresos por alquiler. La visa te autoriza a vivir y trabajar en Estados Unidos para el empleador que te patrocina, pero no prohíbe ser propietario de bienes ni obtener ingresos pasivos mediante arrendamientos.
El punto clave es la diferencia entre ingreso pasivo y trabajo activo. Administrar propiedades de forma intensa (publicar anuncios, negociar con inquilinos, realizar reparaciones personalmente con frecuencia) puede interpretarse como una actividad profesional que va más allá de lo que permite el estatus H-1B, ya que tu relación laboral autorizada está vinculada exclusivamente al empleador patrocinador.
Por eso, muchos inversionistas con H-1B adoptan medidas para mantener una participación pasiva:
- Delegar la administración de las propiedades a una empresa especializada en gestión inmobiliaria.
- Evitar involucrarse personalmente en las operaciones diarias del arrendamiento.
- Tratar la actividad como una inversión, y no como un empleo paralelo.
Como la frontera entre invertir y trabajar puede ser sutil, conviene revisar las orientaciones vigentes sobre actividades permitidas en USCIS y consultar con un abogado de inmigración antes de estructurar la inversión.
Aprende más sobre el H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.