Población diversa con fuerte presencia latina y caribeña
Ciudad multicultural con peso de comunidades hispanas, haitianas y jamaicanas. El inglés es mayoritario, pero el español y el criollo haitiano se usan en barrios enteros del día a día.
Fort Lauderdale tiene un perfil poblacional muy diverso. La distribución entre blancos no hispanos, negros (con fuerte raíz haitiana y jamaicana) e hispanos es equilibrada, sin mayoría absoluta. El segmento hispano está compuesto principalmente por cubanos, colombianos, venezolanos y puertorriqueños, y la comunidad brasileña es una de las más grandes fuera de São Paulo en el estado.
El barrio de Sistrunk concentra raíces afroamericanas históricas, mientras que Wilton Manors, vecino inmediato, es un referente LGBTQ+ en el sur de Florida. El rango etario es variado: jubilados conviven con familias jóvenes y profesionales remotos que migraron durante y después de la pandemia.
El inglés es el idioma común en servicios y escuelas, pero el español funciona sin fricciones en casi todo y el criollo haitiano lo habla una franja relevante de la población. Desde el punto de vista religioso, predomina el cristianismo en varias denominaciones, con presencia del judaísmo desde los años 1950 y un crecimiento de los evangélicos latinos en las últimas décadas.
- Inglés
- Español
- Criollo haitiano
- Portugués
- Cristianismo protestante
- Catolicismo
- Judaísmo
- Sin religión