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Propuesta del DHS eliminaría el duration of status para titulares de visa F-1, J-1 e I-1

Una propuesta del DHS pondría fin al duration of status (D/S) e impondría un tope de cuatro años para estudiantes F-1 e intercambistas J-1, y 240 días para periodistas I-1.

Escrito por

Victoria Harper

Editor en jefe

Actualizado el 28/04/2026
6 min de lectura
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Regra DHS pode limitar vistos F-1, J-1 e I-1 a prazo fixo

En agosto de 2025, el Department of Homeland Security publicó una propuesta de regulación para poner fin a la política conocida como duration of status (D/S) aplicada a las visas F-1 (estudiantes), J-1 (intercambio cultural y académico) e I-1 (representantes de la prensa extranjera). El cambio, aún no finalizado, representaría una de las alteraciones más significativas en el régimen de admisión de no inmigrantes en décadas.

La propuesta determina que estudiantes, investigadores, intercambistas y periodistas extranjeros pasen a recibir un período fijo de admisión vinculado a la duración del programa, con un tope máximo de cuatro años para F-1 y J-1, y hasta 240 días para I-1, reemplazando el modelo abierto que permitía la permanencia mientras se mantuviera la actividad declarada.

Qué cambia para el titular F-1

Bajo la regla actual, los estudiantes F-1 son admitidos por la duración del estatus: permanecen en Estados Unidos mientras cumplen con la matrícula en un programa calificado en la institución patrocinadora, mantienen la carga horaria mínima y respetan las condiciones del I-20. No hay fecha fija de salida impresa en el formulario I-94.

La propuesta reemplazaría ese modelo por una admisión a plazo determinado, vinculada a la duración estimada del programa y limitada a cuatro años. Quienes necesiten más tiempo — en programas de doctorado prolongados, cambios de nivel académico o estancias de OPT extendido — deberán presentar una solicitud de extension of stay ante el USCIS, con la tarifa correspondiente, el plazo de procesamiento y el riesgo de denegación.

La regulación también restringiría a los estudiantes que ya hayan completado una maestría de iniciar una segunda, y prohibiría, en parte de los escenarios, cambios de programa tras el inicio de los estudios. Las transferencias entre instituciones enfrentarían criterios más estrictos, y la recolección de datos biométricos podría ser exigida en las renovaciones.

Implicaciones para el J-1

Investigadores visitantes, médicos residentes, profesores y participantes en programas de intercambio bajo el J-1 pasarían a operar bajo el mismo tope de cuatro años. Los programas largos — investigación postdoctoral, residencias médicas en especialidades extensas e iniciativas académicas de múltiples ciclos — requerirían solicitudes formales de extensión en cada nuevo período aprobado.

El J-1 ya contempla el requisito de retorno al país de origen por dos años para ciertas categorías, conocido como home residency requirement (INA 212(e)). La regla propuesta añade una capa adicional de fricción administrativa, encarece el programa para las instituciones patrocinadoras e introduce incertidumbre para los profesionales que dependen de la continuidad del estatus para completar contratos de investigación o formación clínica.

Prensa extranjera y el I-1

Los periodistas, corresponsales y equipos de medios extranjeros que operan en Estados Unidos con visa I-1 recibirían admisión por hasta 240 días. Las extensiones se concederían únicamente por el plazo de la designación temporal de la redacción, sin el carácter abierto que históricamente ha acompañado a los corresponsales destacados en Washington, Nueva York o Los Ángeles.

La medida, tal como fue presentada, apunta a un mayor control sobre las actividades realizadas, limitando al titular al alcance declarado en el momento de la solicitud y dificultando las permanencias indefinidas que, según la justificación oficial, abren espacio para el desvío de función.

Justificación oficial y críticas

La administración defendió la propuesta como un refuerzo a la seguridad nacional y un mecanismo de control migratorio, argumentando que los plazos fijos permiten una supervisión más consistente del cumplimiento de las condiciones de admisión. Universidades, asociaciones de empleadores, redes de investigación científica y organizaciones de prensa criticaron la propuesta con base en tres puntos centrales: aumento de la carga administrativa para el USCIS, encarecimiento de la experiencia académica en Estados Unidos para los estudiantes internacionales y posible pérdida de competitividad frente a destinos como Canadá, el Reino Unido y Alemania.

Los investigadores en programas de doctorado de cuatro a siete años enfrentan un riesgo específico: si la regla se aplica literalmente, decenas de miles de estudiantes de STEM deberán presentar extensiones dentro de su programa. Las universidades advierten que los lentos tiempos de procesamiento del USCIS, combinados con el nuevo régimen de plazos, podrían dejar a los investigadores en estatus interrumpido e inviabilizar investigaciones de largo plazo financiadas por agencias federales.

Cómo prepararse

La propuesta es exactamente eso: una propuesta. Para entrar en vigor, debe pasar por un período de comentarios públicos, análisis de las objeciones y publicación de la regla final en el Federal Register. A mediados de 2026, el panorama aún está en evolución, y reglas similares propuestas en mandatos anteriores llegaron a ser revocadas antes de su aplicación práctica.

Quienes actualmente tienen F-1, J-1 o I-1 deben prestar atención a tres frentes. Primero, conservar registros impecables del estatus actual: I-20 vigente, comprobantes de matrícula a tiempo completo, registros de carga horaria y cualquier actualización ante el SEVIS. Segundo, planificar con anticipación las transiciones críticas — cambio de programa, transferencia de institución, OPT, STEM OPT, ajuste a H-1B — porque los cambios regulatorios suelen afectar más a quienes están en una ventana de transición que a quienes tienen el estatus estabilizado. Tercero, monitorear los canales oficiales del DHS, del Department of State y del Federal Register para estar al tanto de la publicación de la regla final o de la eventual retirada de la propuesta.

Para quienes aún planean estudiar

Para los candidatos que aún no han presentado su solicitud de F-1 o J-1, el escenario más prudente es construir el cronograma académico contemplando el tope de cuatro años como una posibilidad real. Los programas de maestría de 18 a 24 meses caben cómodamente bajo la nueva regla, mientras que los doctorados largos requerirán una estrategia de extensión. Los aspirantes a posdoctorado e investigadores en ciencias de la computación, biotecnología y física avanzada tienen un incentivo adicional para alinear institución, orientador y línea de investigación antes de presentar el I-20 inicial.

Independientemente de que la propuesta entre o no en vigor en su formato actual, la señal de la política migratoria estadounidense apunta a un aumento sostenido de la fiscalización sobre las visas no inmigrantes y a una mayor presión administrativa sobre los programas largos. Planificar como si la regla fuera a aplicarse es el camino más seguro para quienes ya están en Estados Unidos o tienen intención de ingresar en los próximos ciclos académicos.

Aprende más sobre el Visa F-1

Duración
Duración de los estudios
OPT (STEM)
Hasta 3 años de trabajo
CPT
Trabajo durante el curso
Procesamiento
2-8 semanas
Todo sobre Visa F-1
Victoria Harper

Editor en jefe

Conoce al autor

Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.

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