La política de remoción interior en los Estados Unidos atravesó en 2025 y 2026 una reconfiguración profunda. Las operaciones del Immigration and Customs Enforcement (ICE) dejaron de centrarse prioritariamente en extranjeros con antecedentes penales y comenzaron a incluir, de forma explícita, a familias migrantes con niños que ingresaron juntos al país y que poseen órdenes finales de deportación. El cambio estratégico reabrió un debate estructural sobre la detención familiar, el Acuerdo Flores y los límites prácticos del due process en remociones domésticas a gran escala.
Qué cambió en las prioridades de enforcement
Bajo la administración anterior, la ICE Civil Immigration Enforcement Priorities Directive concentraba recursos en tres categorías: amenazas a la seguridad nacional, amenazas a la seguridad pública y amenazas a la seguridad fronteriza. La administración que asumió en enero de 2025 revocó esa directiva y reinstauró un modelo en el que prácticamente cualquier extranjero removible es un objetivo legítimo, con énfasis declarado en casos con orden final pendiente de ejecución. El resultado práctico es que las familias que recibieron una orden de remoción en procedimientos concluidos pasan a integrar la cola operacional de los Fugitive Operations Teams.
Familias y menores no acompañados
Dos frentes corren en paralelo. El primero apunta a adultos y menores que ingresaron juntos y cuyos casos fueron cerrados con orden de deportación, frecuentemente in absentia, cuando el imputado no se presentó ante la corte. El segundo involucra a menores clasificados como Unaccompanied Alien Children (UAC) que fueron liberados por la Office of Refugee Resettlement (ORR) a sponsors en los Estados Unidos y que no se presentaron a audiencias posteriores. El DHS argumenta que estos menores deben ser localizados para garantizar el cumplimiento de las órdenes judiciales y, en algunos casos, por preocupaciones de trata y explotación.
Órdenes judiciales, domicilio y la Cuarta Enmienda
Las operaciones domiciliarias del ICE chocan con la protección de la Cuarta Enmienda contra registros e incautaciones irrazonables. Existen dos categorías de órdenes relevantes. El administrative warrant del ICE (Formulario I-200 o I-205) es firmado por un funcionario de inmigración, no por un juez, y no autoriza por sí solo la entrada a una residencia sin consentimiento. El judicial warrant es emitido por un juez federal con base en causa probable y autoriza la entrada compulsiva. Las familias deben entender esta distinción: los agentes del ICE pueden identificarse genéricamente como police, pero la regla práctica consagrada por organizaciones de defensa es solicitar que la orden sea deslizada por debajo de la puerta y verificar si fue firmada por un juez y si nombra correctamente al ocupante y la dirección.
Áreas sensibles y la doctrina de los protected places
La política de protected areas, que limitaba operaciones en escuelas, hospitales e iglesias, fue revocada en enero de 2025. Eso no significa que esos lugares sean objetivos rutinarios, sino que dejó de existir la prohibición administrativa. La consecuencia práctica es una mayor precaución por parte de las propias instituciones, con protocolos que orientan al personal sobre cómo reaccionar ante la presencia de agentes federales y cuándo exigir una orden judicial.
El Acuerdo Flores y la detención familiar
El Flores Settlement Agreement, firmado en 1997 y reafirmado en sucesivas decisiones judiciales, establece estándares mínimos de atención para niños bajo custodia federal de inmigración e impone un límite implícito de aproximadamente 20 días para la detención de menores en instalaciones no habilitadas para ese fin por el estado. La administración actual reabrió el centro de Dilley, en Texas, operado por CoreCivic con capacidad cercana a las 2.400 personas, y el centro de Karnes, ambos orientados a familias. La tensión jurídica es evidente: la detención familiar prolongada colisiona con el Flores, y el gobierno ha apelado decisiones del Tribunal de Distrito de California que monitorea el cumplimiento del acuerdo. Hay señales de que el DHS podría intentar emitir una nueva regla final para salir formalmente del paraguas del Flores, un proceso ya intentado en 2019 y bloqueado judicialmente.
Quién está en riesgo inmediato
Tres grupos concentran la mayor exposición en 2026. Primero, familias con orden final de remoción, especialmente in absentia, en estados con amplia cooperación 287(g) con el ICE. Segundo, sponsors de menores no acompañados que se encuentran en situación irregular, ya que el cruce de bases de datos ORR-ICE fue retomado. Tercero, solicitantes de asilo cuyo caso fue negado en primera instancia y que agotaron apelaciones sin regularizar su estatus por otras vías.
Acciones prácticas para reducir el riesgo
Quien sospeche tener una orden de remoción sin haberse presentado ante la corte debe verificar de inmediato el EOIR Automated Case Information System mediante su número A. En algunos casos, es posible presentar una motion to reopen basada en falla de notificación, enfermedad comprobada, cambio de circunstancias relevante para el asilo o calificación posterior para alivio como cancelación de remoción, ajuste de estatus por familiar inmediato ciudadano o Special Immigrant Juvenile Status para menores. El plazo general es de 90 días desde la orden para mociones basadas en nuevas pruebas, pero una notificación defectuosa permite la reapertura en cualquier momento.
Derechos básicos durante una operación
Durante un encuentro con el ICE, toda persona, incluidos los no ciudadanos, conserva los derechos constitucionales aplicables: derecho a guardar silencio, derecho a no consentir un registro sin una orden judicial válida, derecho a no firmar documentos sin entender su contenido (especialmente el I-826 de salida voluntaria o el I-877 de stipulated removal) y derecho a solicitar un abogado, aunque el gobierno no provea uno costeado. Los niños en edad escolar tienen derecho a continuar matriculados bajo la protección de Plyler v. Doe (1982). Las víctimas de delito, violencia doméstica o trata pueden tener vías propias a través de la U Visa, la T Visa o la VAWA self-petition que abren alivio incluso tras una orden de remoción.
Centros de detención y condiciones
El retorno de la detención familiar trajo presión renovada sobre la supervisión externa. La Office of the Inspector General del DHS y la Office for Civil Rights and Civil Liberties continúan recibiendo quejas, y organizaciones como AILA, la ACLU y el American Immigration Council mantienen observatorios activos en Dilley y Karnes. Las familias en detención tienen derecho a entrevistas de credible fear o reasonable fear si manifiestan temor de retorno, y pueden solicitar bond hearings en determinadas circunstancias, aunque las restricciones recientes bajo Matter of M-S- (2019) limitan la elegibilidad para fianza en ciertos casos de expedited removal.
El panorama de 2026 muestra que el enforcement interior dejó de ser excepción y volvió a ser regla estructural de la política migratoria estadounidense. Conocer con precisión el estatus del propio caso, las alternativas procesales disponibles y los derechos durante una operación es la única defensa real ante una maquinaria que opera a velocidad industrial.
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.