El 19 de septiembre de 2025, la Casa Blanca publicó una proclamación presidencial que reformuló la economía del programa H-1B al instituir un cargo único de US$ 100,000 sobre nuevas peticiones presentadas ante el USCIS. La medida afecta a la visa de trabajo más utilizada por profesionales extranjeros calificados en Estados Unidos y provocó una reacción inmediata de empresas tecnológicas, hospitales, universidades y bufetes de abogados en todo el país. Para quienes planean construir una carrera en el mercado laboral estadounidense, entender el alcance exacto de este cobro se ha convertido en un requisito previo.
Qué dice la proclamación
El texto presidencial establece que toda petición H-1B presentada para un beneficiario que se encuentre fuera de Estados Unidos exige ahora el pago adicional único de US$ 100,000, vinculado a la aprobación consular de la visa. La justificación oficial invoca la protección del mercado laboral doméstico y el desestímulo al uso masivo del programa por parte de empresas que externalizan servicios tecnológicos. El cargo es independiente y acumulativo respecto a las tarifas tradicionales del USCIS sobre el Formulario I-129.
El Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado publicaron orientaciones complementarias aclarando que el monto no sustituye al ACWIA fee, al fraud prevention fee, al asylum program fee ni a la Public Law 114-113 fee, todos vigentes para empleadores específicos. Es decir, el desembolso total para una nueva contratación H-1B ahora puede superar fácilmente los US$ 110,000 al sumar todos los requisitos federales.
Quiénes se ven afectados por la nueva tarifa
La reacción inicial del mercado fue de pánico generalizado, pero el alcance del cobro es más limitado de lo que el ruido sugirió. La tarifa aplica a:
- Nuevas peticiones H-1B para beneficiarios que están en el extranjero y que dependerán del procesamiento consular;
- Seleccionados en la lotería anual del H-1B cap que aún no cuenten con estatus H-1B en Estados Unidos;
- Ciertas situaciones en que el trabajador debe regresar a su país de origen para obtener la visa consular y reingresar.
No están sujetos al cobro, conforme a las orientaciones federales publicadas tras la proclamación:
- Profesionales que ya poseen estatus H-1B y solicitan una extensión con el mismo empleador;
- Solicitudes de cambio de empleador (transfer) procesadas internamente;
- Cambios de estatus de otras visas a H-1B realizados dentro de Estados Unidos mediante el I-129 con solicitud de change of status;
- Peticiones H-1B exentas del cap (universidades, instituciones de investigación sin fines de lucro y organizaciones afiliadas).
Impacto sobre los empleadores
El costo adicional desplaza la ecuación financiera de la contratación internacional. Para los grandes empleadores tecnológicos, con plantillas que involucran miles de profesionales H-1B, la cifra es asumible, pero obliga a revisar prioridades: puestos que antes se abrían a reclutamiento global ahora se cubren internamente, con transferencias L-1, con profesionales ya en territorio estadounidense bajo otras visas, o simplemente se reasignan a oficinas fuera del país.
Para pequeñas y medianas empresas, hospitales regionales y universidades no exentas, la barrera es prohibitiva. Estudios preliminares de asociaciones empresariales publicados a finales de 2025 estimaron una caída significativa en el volumen de nuevas peticiones para el siguiente ciclo fiscal, con un impacto desproporcionado en los sectores de salud, ingeniería civil y educación básica en distritos rurales.
Profesionales ya en el programa: qué cambia
Quienes ya trabajan legalmente en Estados Unidos con un H-1B vigente pueden estar tranquilos respecto al cobro inmediato. Las extensiones con el mismo empleador, los cambios de empleador mediante portabilidad y las enmiendas por cambio de cargo o lugar de trabajo siguen rigiéndose por la tabla de tarifas tradicional del USCIS, sin el adicional de US$ 100,000.
Sin embargo, la precaución adicional recae sobre los viajes internacionales. Los profesionales H-1B que necesiten renovar el sello en su pasaporte en un consulado fuera de Estados Unidos durante 2026 deben analizar con detenimiento si la renovación consular puede interpretarse como una nueva petición bajo la proclamación. A la fecha de publicación de este texto, la interpretación predominante de las orientaciones es que la renovación consular de un estatus H-1B ya vigente no activa el cobro, pero se recomienda planificación anticipada y seguimiento de las directrices del Departamento de Estado.
La temporada de cap de 2026 bajo la nueva regla
El ciclo de inscripción de la lotería H-1B en marzo de 2026 fue el primero en operar íntegramente bajo la nueva tarifa. Las cifras preliminares divulgadas por el USCIS mostraron una caída relevante en el volumen de registros electrónicos en comparación con los picos de 2023 y 2024, reflejando la recalibración de los empleadores ante el mayor costo. La relación entre seleccionados y cuota sigue siendo competitiva, pero la reducción de inscripciones reabrió el debate sobre el tamaño real de la demanda de trabajo calificado importado cuando el precio de admisión sube.
Para el candidato individual, el efecto práctico es doble. Por un lado, menos competencia por cada plaza seleccionada en la lotería. Por otro, menos empleadores dispuestos a patrocinar perfiles en etapas iniciales de carrera o sin experiencia crítica, dado que la inversión por contratación aumentó en un orden de magnitud.
Alternativas que han ganado terreno
El encarecimiento del H-1B redirigió la atención hacia visas antes vistas como secundarias o complementarias:
- O-1A para profesionales con habilidad extraordinaria documentada en ciencia, negocios, educación o atletismo;
- L-1A y L-1B para transferencias intracorporativas en empresas con presencia internacional;
- EB-2 NIW como ruta de residencia permanente sin dependencia de empleador, indicada para perfiles con maestría, doctorado o habilidades excepcionales y un plan de trabajo de interés nacional;
- E-3, exclusiva para australianos, y TN bajo el USMCA para canadienses y mexicanos en ocupaciones listadas;
- H-1B1 para ciudadanos chilenos y singapurenses, bajo acuerdos bilaterales.
Los profesionales brasileños sin ciudadanía australiana, chilena u de otro país con acuerdo específico tienden a explorar con mayor profundidad el O-1A y el EB-2 NIW como alternativas sostenibles, especialmente aquellos con producción académica, patentes, premios o reconocimiento sectorial documentable.
Disputas judiciales en curso
Entidades empresariales, asociaciones profesionales y gobiernos estatales presentaron acciones federales impugnando la proclamación bajo argumentos de extralimitación del poder ejecutivo, violación del Administrative Procedure Act y conflicto con el régimen tarifario definido por el Congreso en la Immigration and Nationality Act. Hasta principios de 2026, ninguna medida cautelar amplia ha suspendido el cobro, pero el asunto permanece bajo análisis en distintos circuitos federales y podría sufrir ajustes a lo largo del año.
Planificación para quienes están fuera de Estados Unidos
Los profesionales brasileños que pretenden trabajar en EE. UU. mediante el H-1B deben asumir la realidad de que, sin un patrocinador dispuesto a cubrir la nueva tarifa, el camino está, en la práctica, cerrado para gran parte de los puestos disponibles. El paso lógico es identificar:
- Empleadores activos en sectores que aún absorben el costo, principalmente grandes empresas tecnológicas, finanzas y farmacéuticas globales;
- Universidades e institutos de investigación que siguen exentos del cap y de la tarifa;
- Vías paralelas como O-1A, EB-2 NIW y EB-1A que pueden construirse con tiempo y un dossier técnico-académico bien estructurado;
- Posiciones internas en empresas con filiales brasileñas que posibiliten una futura transferencia vía L-1.
El panorama no cerró las puertas; reescribió el mapa. Quienes se preparan con anticipación, eligen la ruta correcta para su perfil y documentan con rigor los requisitos de cada categoría seguirán encontrando espacio en el mercado estadounidense, aunque bajo reglas más exigentes que las vigentes hasta el tercer trimestre de 2025.
Aprende más sobre el Visa H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.