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EE. UU. Amplían Rechazo de Visas por Condiciones de Salud Crónicas

La directriz del Departamento de Estado incluye la obesidad, la diabetes y los trastornos mentales como factores de análisis para la denegación de visados de inmigración en EE. UU.

Escrito por

Victoria Harper

Editor en jefe

Actualizado el 24/04/2026
7 min de lectura
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EUA Ampliam Recusa de Vistos por Condições de Saúde Crônicas

Una directriz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, distribuida a embajadas y consulados en noviembre de 2025, amplió significativamente los criterios médicos utilizados en el análisis de solicitudes de visa de inmigración. Por primera vez, condiciones crónicas no transmisibles como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales pasaron a ser consideradas como factores potenciales de rechazo, bajo el argumento de riesgo de “carga financiera para el contribuyente estadounidense”.

El cambio representa la mayor ampliación de las reglas de inadmisibilidad médica en décadas. Hasta entonces, los requisitos de salud para visas se enfocaban casi exclusivamente en enfermedades transmisibles (como tuberculosis) y en el cumplimiento del calendario de vacunación estadounidense. La nueva orientación introduce una evaluación prospectiva de costos médicos que puede afectar a millones de solicitantes en todo el mundo.

Qué Dice la Directriz

El telegrama consular, fechado el 11 de noviembre de 2025, instruye a los oficiales consulares a evaluar si las condiciones médicas del solicitante o de sus dependientes pueden generar necesidad de tratamiento “por un valor de cientos de miles de dólares”. Las condiciones explícitamente mencionadas incluyen:

  • Obesidad y sobrepeso con comorbilidades asociadas
  • Diabetes tipo 1 y tipo 2
  • Enfermedades cardiovasculares, incluyendo hipertensión e insuficiencia cardíaca
  • Enfermedades respiratorias crónicas
  • Enfermedades metabólicas y neurológicas
  • Trastornos mentales, incluyendo depresión y ansiedad

La amplitud de las condiciones listadas es notable. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia global de obesidad se ha triplicado desde 1975, y condiciones como diabetes e hipertensión afectan a cientos de millones de personas en todos los continentes. La aplicación rigurosa de estos criterios podría impactar a una parte significativa de los solicitantes de visas de inmigración a escala global.

La directriz se fundamenta en la Sección 212(a)(4) del Immigration and Nationality Act (INA), que permite el rechazo de visas a candidatos considerados propensos a convertirse en “public charge”, es decir, dependientes de asistencia gubernamental para su subsistencia. El concepto de public charge existe en la legislación estadounidense desde el siglo XIX, pero su interpretación y alcance varían según las administraciones.

El análisis de public charge utiliza el llamado test de la totalidad de las circunstancias (totality of circumstances test), que evalúa múltiples factores en conjunto: edad, condición de salud, situación familiar, nivel educativo, dominio del idioma inglés, activos financieros, recursos disponibles y habilidades profesionales. Ningún factor aislado es determinante; el oficial consular pondera el conjunto para llegar a una conclusión sobre la probabilidad de dependencia futura.

La regla amplía este análisis para incluir no solo la capacidad financiera actual del solicitante, sino una proyección de costos médicos futuros. Los oficiales consulares están orientados a considerar si el candidato posee recursos para cubrir tratamientos a largo plazo sin recurrir al sistema público de salud estadounidense. Además, deben evaluar si las condiciones de salud de los dependientes pueden impedir que el titular mantenga un empleo regular.

Quiénes Son Afectados

La directriz se aplica exclusivamente a visas de inmigración, es decir, categorías que conducen a la residencia permanente (green card). Esto incluye todas las categorías basadas en empleo (EB-1 a EB-5), peticiones familiares (IR, CR, F-1 a F-4) y el programa de diversidad (DV Lottery). Las visas de no inmigrante, como la B-1/B-2 (turismo y negocios), la F-1 (estudiante) y la H-1B (trabajo temporal), quedan expresamente fuera del alcance de la medida.

En la práctica, los perfiles más vulnerables al nuevo análisis incluyen:

  • Solicitantes mayores de 50 años, que estadísticamente presentan mayor incidencia de condiciones crónicas y enfrentan mayor escrutinio en la evaluación de autosuficiencia financiera a largo plazo
  • Candidatos de países con altas tasas de obesidad y diabetes, incluyendo naciones de Oriente Medio, Pacífico Sur, México y partes de América Latina
  • Familias con dependientes que requieren tratamiento continuo, como niños con condiciones neurológicas o cónyuges con enfermedades metabólicas crónicas
  • Solicitantes con ingresos moderados que pueden no demostrar capacidad financiera para cubrir costos médicos proyectados a lo largo de décadas

La directriz no establece límites cuantitativos específicos, como índice de masa corporal mínimo o nivel de glucosa que determine rechazo automático. Cada caso es evaluado individualmente por el oficial consular, lo que introduce un grado significativo de discrecionalidad en el proceso.

Implicaciones Prácticas

Para candidatos a visas de inmigración con condiciones crónicas preexistentes, la preparación del caso adquiere una dimensión adicional. La documentación médica detallada y la comprobación de capacidad financiera pasan a ser tan importantes como los requisitos tradicionales de la categoría de la visa. Medidas que pueden fortalecer la candidatura incluyen:

  • Informe médico completo de un profesional de la salud detallando la condición, el plan de tratamiento en curso, la estabilidad del cuadro clínico y el pronóstico a largo plazo
  • Comprobación de seguro de salud privado con cobertura adecuada para el territorio estadounidense, demostrando que el solicitante no dependerá de programas públicos como Medicaid
  • Demostrativos financieros robustos incluyendo extractos bancarios, declaraciones de ingresos, portafolio de inversiones y propiedades, que evidencien capacidad de afrontar los costos médicos proyectados
  • Carta del empleador (en casos de visas basadas en empleo) confirmando que el plan de salud corporativo cubre la condición del candidato y de sus dependientes desde el primer día de trabajo
  • Affidavit of Support (I-864) de un patrocinador con ingresos sustancialmente por encima del umbral mínimo exigido, reforzando la garantía de que el inmigrante no recurrirá a beneficios públicos

El examen médico obligatorio para visas de inmigración, realizado por médicos designados (panel physicians), adquiere un peso adicional en este contexto. Los resultados de este examen serán evaluados no solo en cuanto a enfermedades transmisibles y vacunación, sino también en cuanto a la presencia de condiciones crónicas que puedan activar el análisis ampliado de public charge.

Contexto Político

La medida se inserta en un conjunto más amplio de políticas restrictivas adoptadas por la administración Trump a partir de 2025. El endurecimiento de las reglas de admisibilidad acompaña otras acciones como la expansión del travel ban a 39 países, restricciones al asilo, y el One Big Beautiful Bill (HR-1), que reformuló tasas y requisitos del sistema de inmigración estadounidense.

Organizaciones de defensa de los inmigrantes y abogados de inmigración señalan que la directriz retoma elementos de la regla de public charge de 2019, que había sido parcialmente bloqueada por tribunales federales. La legalidad de la aplicación ampliada de los criterios de salud deberá ser probada judicialmente en los próximos meses, especialmente ante la amplitud de las condiciones listadas y el potencial de impacto desproporcionado sobre determinados grupos demográficos.

Para solicitantes que se encuadran en los perfiles afectados, la preparación anticipada y la recopilación de documentación médica y financiera sólida son las mejores estrategias para navegar este escenario de mayor escrutinio. La directriz entró en vigor inmediatamente en noviembre de 2025 y está siendo aplicada en puestos consulares alrededor del mundo, sin período de transición ni aviso previo a los solicitantes con procesos en curso.

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Duración
Hasta 6 meses
Extensión
Posible (hasta 6 meses)
Trabajo
No permitido
Procesamiento
2-8 semanas
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Victoria Harper

Editor en jefe

Conoce al autor

Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.

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