En general, sí, con una condición importante: la L-1 es una visa de trabajo, por lo que la actividad que motivó su traslado debe seguir siendo su función principal en los Estados Unidos. Estudiar en paralelo, incluso un doctorado, suele ser posible cuando no entra en conflicto con ese compromiso.
El punto clave es la proporción. Un doctorado estructurado de forma compatible con el trabajo tiende a ser manejable. En cambio, una dedicación académica de tiempo completo puede generar dudas sobre el cumplimiento de las condiciones de la visa, ya que la L-1 no fue creada para que el estudio sea la actividad central.
Si la intención es dedicarse principalmente a la investigación, el camino natural es evaluar una visa de estudiante (como la F-1) u otra categoría adecuada, con el cambio de estatus correspondiente. Algunos puntos ayudan a tomar la decisión:
- Si el trabajo sigue siendo su actividad principal con la L-1.
- Cuánto tiempo y energía exigirá el programa académico.
- Si tiene más sentido migrar a una visa orientada al estudio.
Dado que cada caso tiene sus particularidades, vale la pena confirmar las reglas actualizadas con un especialista antes de inscribirse, para mantener todo en conformidad con la L-1.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.