Sí. Al igual que ocurre con otras visas, la emisión del L-1 puede verse afectada por crisis sanitarias. Durante una pandemia, los consulados y centros de procesamiento suelen operar con equipos reducidos y normas de seguridad específicas, lo que puede generar demoras y ajustes en el flujo normal del proceso.
Estos impactos se manifiestan de distintas formas, como:
- Demoras en la programación de entrevistas y en el análisis de las peticiones.
- Cambios en los protocolos de atención y en las medidas sanitarias exigidas.
- Revisiones en las orientaciones consulares conforme evolucionan las condiciones de salud pública.
Como el L-1 es una visa de transferencia dentro de la misma empresa o de empresas vinculadas, las demoras en la emisión pueden afectar la planificación del traslado de ejecutivos, gerentes y profesionales con conocimiento especializado. Por eso, seguir de cerca los canales oficiales durante estos períodos marca la diferencia.
Ante un escenario de crisis, lo más seguro es verificar las orientaciones vigentes con el USCIS y el consulado responsable y, de ser necesario, buscar apoyo especializado para mantener el proceso en regla.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.