No existe una regla que obligue a contratar abogados separados para la empresa extranjera y la entidad en Estados Unidos en un proceso de L-1. Lo que realmente importa es que el caso sea manejado por quien comprenda tanto la legislación migratoria de EE. UU. como las obligaciones legales en el país de origen.
En la práctica, el proceso tiene dos frentes: demostrar el vínculo societario entre la empresa en el exterior y la de EE. UU. (matriz, sucursal, subsidiaria o afiliada) y organizar la documentación del empleado transferido. Un mismo despacho con experiencia internacional puede encargarse de todo, o el trabajo puede dividirse entre profesionales de cada territorio actuando en conjunto.
- No es un requisito formal contar con equipos jurídicos distintos para cada empresa.
- Lo esencial es cubrir bien las dos jurisdicciones involucradas.
- La colaboración entre especialistas suele facilitar los casos multinacionales.
Dado que cada estructura empresarial tiene sus particularidades, vale la pena evaluar su situación con un profesional especializado en inmigración y consultar las orientaciones actualizadas del USCIS antes de definir la estrategia.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.