Se acredita con documentación que haga visible la estructura jerárquica y el papel de mando del candidato. En el L-1A, la capacidad gerencial o ejecutiva suele demostrarse mediante la supervisión de un equipo, por lo que el objetivo es dejar clara la cadena de subordinación en torno al cargo.
No existe un documento único que resuelva este punto: lo que resulta convincente es un conjunto consistente de evidencias que se refuerzan entre sí. Entre las más útiles se encuentran:
- Organigramas actualizados, que muestren los niveles jerárquicos y la posición del candidato en la cadena de mando.
- Descripciones de puesto de los subordinados, indicando que reportan al candidato o a una cadena gerencial que él lidera.
- Registros administrativos (nóminas, contratos, documentos de recursos humanos) que acrediten el vínculo laboral y la posición de esas personas.
- Comunicaciones internas (memorandos, correos electrónicos, políticas) que muestren al candidato asignando tareas, aprobando decisiones y orientando al equipo.
Vale recordar que la función gerencial también puede implicar la gestión de un área esencial, no solo la supervisión directa de personas. Como cada empresa tiene su propia estructura, lo ideal es confirmar los requisitos actualizados con el USCIS o con un especialista antes de preparar el expediente.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.