La H-1B no se define por el sector público o privado. Lo que exige es un empleador que presente la petición y al cual usted quede vinculado; solo puede trabajar para ese empleador patrocinador, y cambiar de empleo o de función requiere una nueva petición o una modificación de la visa.
Por eso, la idea de que la H-1B “no sirve” para organismos públicos merece una aclaración. Algunas instituciones públicas, como universidades públicas y ciertos centros de investigación, sí patrocinan profesionales en la H-1B. El punto no es la etiqueta público o privado, sino si ese empleador específico peticiona el puesto y cumple los requisitos de la visa.
Lo que suele impedir el acceso a muchos cargos gubernamentales, sobre todo federales, es otra cosa: esas posiciones frecuentemente exigen ciudadanía estadounidense o autorizaciones específicas, y pasan por sus propios procesos de selección. Eso es un requisito del cargo, no una prohibición de la H-1B en sí.
- La H-1B te vincula al empleador que patrocinó la petición.
- Instituciones públicas, como universidades, pueden patrocinar la H-1B.
- Muchos cargos públicos requieren ciudadanía, lo cual es independiente de la H-1B.
Como cada organismo tiene sus propias normas de contratación, vale la pena verificar los requisitos actualizados del puesto y, si es necesario, evaluar su caso con un especialista en inmigración.
Aprende más sobre el H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.