Si, es posible pasar de la H-1B a la green card, y este es un camino muy habitual. La H-1B permite lo que se conoce como doble intención, es decir, puedes mantener la visa de trabajo mientras buscas la residencia permanente sin que una comprometa a la otra.
En la mayoría de los casos, el recorrido pasa por el patrocinio de un empleador en una categoría de inmigración basada en empleo, como la EB-2 o la EB-3. Suele tener tres etapas: la certificación laboral (el proceso PERM ante el Departamento de Trabajo, que evalúa el mercado local), la petición de inmigrante presentada por el empleador y, por último, la solicitud de residencia en sí.
- Certificación laboral: el empleador demuestra la necesidad de la contratación.
- Petición de inmigrante: reconoce tu perfil en la categoría elegida y marca tu lugar en la fila.
- Residencia permanente: cuando llega tu turno en la fila, ajustas el estatus dentro de los EE.UU. o realizas el proceso consular en el exterior.
También existen vías de autopetición para perfiles específicos que no dependen de un empleador. Como los plazos, las filas y los requisitos cambian, conviene confirmar los pasos actualizados en la fuente oficial (USCIS) o con un especialista antes de comenzar.
Aprende más sobre el H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.