Estar en Estados Unidos con visa B-1/B-2 y luego peticionar el EB-1A no perjudica automáticamente su caso, pero es un escenario que requiere cautela. La razón está en la diferencia de propósito entre ambas: la B-1/B-2 es una visa de visitante temporal (negocios o turismo), sin intención de residir en el país, mientras que el EB-1A es una vía migratoria, es decir, de intención permanente.
El punto sensible es la intención migratoria. Demostrar planes de inmigrar poco después de ingresar como visitante puede generar dudas sobre la coherencia de sus intenciones. Las autoridades evalúan si hubo un cambio de planes genuino y justificado o si el ingreso con la B-1/B-2 ya ocultaba el objetivo de permanecer.
En la práctica, lo que ayuda a mantener el caso sólido:
- Una línea de tiempo coherente que muestre el cambio de intención como algo real y posterior al ingreso.
- Transparencia sobre su estatus migratorio y la estrategia elegida (ajuste de estatus o proceso consular).
- Evidencias sólidas del mérito que sustenta el EB-1A.
Como la interpretación de la intención depende de los detalles de cada caso, conviene revisar las orientaciones actualizadas del USCIS y planificar la transición con un especialista antes de peticionar.
Aprende más sobre el EB-1
- Categoría
- Green Card EB-1 (1ª prioridad)
- Requisito
- Habilidad extraordinaria
- Autopatrocinio
- Permitido (sin patrocinador)
- Procesamiento
- 6-18 meses
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Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.