El Estatus de Protección Temporal (TPS) otorgado a nacionales de Afganistán en 2022 dejó de existir el 14 de julio de 2025, poniendo fin a una protección humanitaria que cubrió a cerca de 11.700 personas y marcó tres años de política migratoria de los Estados Unidos para ese grupo. La designación había sido creada en el contexto de la retoma del poder por parte de los talibanes y la crisis humanitaria que la siguió, pero fue revocada bajo el argumento de que las condiciones en el país habrían mejorado lo suficiente como para permitir el retorno seguro. La cronología, registrada en dos notificaciones distintas en el Federal Register, muestra cómo funciona el TPS en la práctica: un instrumento diseñado para ser temporal, dependiente de una evaluación periódica del Secretario de Seguridad Nacional y vulnerable a los cambios de orientación política.
Para cualquier lector que siga la movilidad global y los mecanismos humanitarios de inmigración, entender el ciclo completo de la designación afgana ayuda a calibrar las expectativas sobre el instituto. El TPS no otorga un estatus permanente, no abre un camino automático hacia la residencia y puede ser cancelado en cualquier revisión. La historia afgana ilustra cada una de estas características.
Qué es el TPS
El TPS es una protección creada por el Immigration Act de 1990 y codificada en la sección 244 del INA (Immigration and Nationality Act). Permite que el Secretario de Seguridad Nacional designe a un país extranjero cuando este enfrenta un conflicto armado en curso, un desastre ambiental u otras condiciones extraordinarias que impidan el retorno seguro de sus nacionales. Los beneficiarios reciben protección contra la deportación y autorización de trabajo mientras la designación esté vigente.
La designación tiene un plazo de entre seis y dieciocho meses y puede ser renovada, prorrogada o cancelada en función de una revisión periódica de las condiciones en el país. El estatus no otorga derecho a una green card, no abre un proceso directo de ciudadanía y puede ser revocado por decisión administrativa.
La designación de 2022
La designación inicial de Afganistán fue anunciada el 15 de marzo de 2022 por el entonces Secretario Alejandro N. Mayorkas. El período fijado fue de 18 meses y la elegibilidad se limitó a quienes ya residían en los Estados Unidos en la fecha del anuncio. Los nacionales que intentaran ingresar al país después de esa fecha no podían solicitar el beneficio.
El fundamento legal invocado combinó dos hipótesis del INA: conflicto armado en curso y condiciones extraordinarias y temporales. El documento oficial citó ataques de los talibanes y del Estado Islámico-Jorasán (IS-K) contra civiles, el colapso del sector público, la crisis económica, la sequía, la inseguridad alimentaria e hídrica, la falta de acceso a la salud, el desplazamiento interno, las violaciones de derechos humanos y la destrucción de infraestructura.
Gran parte de los beneficiarios iniciales llegó a los Estados Unidos a través de la Operation Allies Welcome, el programa de evacuación tras la caída de Kabul en agosto de 2021. Muchos habían sido admitidos por parole humanitario válido por dos años, con autorización de trabajo. El TPS se presentó como una capa adicional de protección para ese grupo.
Prórrogas y ajustes
Afganistán recibió una prórroga y una nueva designación en 2023, manteniendo la cobertura para aproximadamente 11.700 personas. Cada renovación requirió una revisión formal de las condiciones en el país y su publicación en el Federal Register, con una ventana específica para el registro de nuevos beneficiarios elegibles y la revalidación de los Employment Authorization Documents (EADs).
Este patrón de prórrogas periódicas, sin perspectiva de una vía permanente, es una característica intrínseca del TPS e históricamente una fuente de tensión entre el carácter temporal del instituto y la longevidad real de muchas designaciones, que suman décadas en casos como Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Cancelación en julio de 2025
El 11 de abril de 2025, el Department of Homeland Security anunció la intención de cancelar la designación. La notificación formal fue publicada en el Federal Register el 13 de mayo de 2025 y el término entró en vigor el 14 de julio de 2025, con efectos finales para los beneficiarios a partir del 21 de julio de 2025.
La justificación presentada por la DHS fue que las condiciones en Afganistán habrían mejorado, con una situación de seguridad considerada estable y una economía en proceso de estabilización. Este criterio fue cuestionado por organizaciones de defensa de los inmigrantes, agencias humanitarias y parte del Congreso, que señalaron la continuidad de las violaciones de derechos humanos bajo el régimen talibán, especialmente contra mujeres, minorías étnicas y religiosas y personas que colaboraron con fuerzas extranjeras.
Implicaciones inmediatas
- Pérdida de protección contra la deportación para los beneficiarios aún registrados
- Vencimiento de las autorizaciones de trabajo asociadas al TPS
- Necesidad de buscar un estatus alternativo, como asilo, ajuste de estatus por matrimonio, parole o SIV
- Riesgo de retorno forzado a un país con régimen aún controlado por los talibanes
Litigios en curso
Organizaciones de derechos civiles presentaron acciones judiciales para suspender o revertir la cancelación, alegando arbitrariedad en la evaluación de las condiciones en el país y violación del debido proceso. Casos similares que involucran el TPS de otros países, como Venezuela, Haití, El Salvador, Honduras, Nepal y Nicaragua, se tramitan en paralelo en los tribunales federales. El resultado de estos litigios puede redefinir los límites discrecionales del Secretario de Seguridad Nacional al terminar designaciones.
Lo que hace el TPS y lo que no hace
HaceNo haceProtege contra la deportación mientras esté vigenteNo otorga residencia permanentePermite trabajar con EAD válidoNo da un camino automático hacia la green cardPermite viajes con autorización específicaNo reemplaza la visa de inmigrantePuede ser extendido mediante revisión periódicaPuede ser revocado en cualquier revisión
Alternativas para afganos sin TPS
Para los nacionales de Afganistán que perdieron la cobertura del TPS, quedan algunas alternativas dependiendo del perfil individual. El asilo es la vía más utilizada por quienes temen persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un grupo social específico. El plazo de un año para presentar la solicitud se cuenta a partir de la última entrada a los Estados Unidos, pero puede extenderse en casos de cambio de circunstancias relevantes.
El Special Immigrant Visa (SIV) sigue disponible para afganos que trabajaron para el gobierno de los Estados Unidos, aunque el retraso en el procesamiento es extenso y requiere documentación específica. El parole humanitario, el ajuste de estatus por matrimonio con ciudadano o residente, y categorías de inmigración basadas en empleo como EB-2 NIW y EB-3 también pueden ser opciones, según el caso. Cada vía tiene requisitos propios, costos distintos y plazos que varían significativamente.
Lecciones para la movilidad global
El ciclo afgano refuerza tres puntos que deben orientar a quienes planean una vida transnacional. Primero, las protecciones humanitarias son por definición inestables y dependen de la política del momento. Segundo, depender exclusivamente del TPS sin buscar caminos paralelos hacia un estatus más duradero es riesgoso. Tercero, los cambios de gobierno pueden revisar designaciones que parecían consolidadas, con efectos materiales sobre decenas de miles de familias.
Para quienes siguen la inmigración y la movilidad a escala global, el caso afgano es una referencia para entender cómo el TPS interactúa con escenarios de crisis, cómo los Estados Unidos ejercen la discrecionalidad humanitaria y cómo las decisiones administrativas pueden revertir protecciones aparentemente estables en un plazo muy breve.
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.