El 27 de mayo de 2025, el Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió un cable confidencial — firmado por el secretario Marco Rubio — instruyendo a embajadas y secciones consulares en todo el mundo a suspender la programación de nuevas entrevistas para las visas F (estudiantes académicos), M (estudiantes vocacionales) y J (intercambio). La pausa fue anunciada como temporal y justificada por la necesidad de preparar la infraestructura consular para un régimen ampliado de social media vetting. Para millones de candidatos que buscan estudiar o participar en programas de intercambio en los EE. UU., el episodio redefinió de un solo golpe el calendario y los criterios del proceso de solicitud de visa.
Qué ordenó el cable
El documento interno instruyó a los consulados a dejar de abrir nuevas citas de entrevista para visas F, M y J hasta nuevo aviso, manteniendo únicamente las citas ya programadas. El motivo declarado: el Departamento de Estado evaluaría ‘las operaciones y los procesos en preparación para una verificación ampliada de redes sociales de todos los solicitantes de visas de estudiante e intercambio’. El cable no fijó un plazo de reanudación ni detalló qué tipo de contenido sería marcado.
La medida no afectó las visas de turismo, trabajo o inmigrante, pero impactó de forma desproporcionada a los solicitantes del Hemisferio Sur, donde la ventana de entrevistas suele concentrarse entre mayo y agosto, antes del inicio del año académico estadounidense en agosto y septiembre.
Por qué importa: F, M y J en contexto
Las tres categorías de visa cubren la mayor parte del flujo educativo y cultural de los EE. UU. con el resto del mundo:
- Visa F-1: destinada a estudiantes en programas académicos en instituciones aprobadas por el Student and Exchange Visitor Program (SEVP), desde el pregrado hasta el doctorado. En 2024, la categoría emitió aproximadamente 400,000 visas en todo el mundo.
- Visa M-1: orientada a programas vocacionales o técnicos no académicos. Menor volumen, pero relevante para escuelas de aviación, culinaria y técnicas especializadas.
- Visa J-1: amplia categoría de intercambio cultural — incluye investigadores, profesores visitantes, médicos residentes, au pairs, summer work travel e internos. Coordinada por la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales.
Cada categoría depende de un documento de control específico: el I-20 para F y M, y el DS-2019 para J. La pausa no canceló los documentos emitidos por instituciones y patrocinadores, pero bloqueó la etapa final del proceso consular.
El régimen de revisión de redes sociales
Desde 2019, el Departamento de Estado ya exigía que los solicitantes de visa declararan en los formularios DS-160 (no inmigrante) y DS-260 (inmigrante) los identificadores de redes sociales utilizados en los últimos cinco años. La novedad de 2025 fue transformar esa recopilación pasiva en una herramienta activa de selección para estudiantes e intercambistas.
El 18 de junio de 2025, con la reanudación de las entrevistas, la Oficina de Asuntos Consulares publicó las nuevas directrices operativas. Los principales puntos consolidados:
- Los solicitantes de visas F, M y J deben configurar sus cuentas de redes sociales con visibilidad pública durante el proceso, permitiendo que los funcionarios consulares revisen la actividad reciente.
- El contenido marcado incluye: apoyo a organizaciones designadas como terroristas por el gobierno estadounidense, amenazas contra ciudadanos o intereses estadounidenses, señales de propaganda hostil organizada e indicadores de fraude en la solicitud.
- Los análisis automatizados cruzan el nombre, correo electrónico, número de teléfono e identificadores enviados en el DS-160/DS-2019 para vincular cuentas a solicitantes.
- Las manifestaciones políticas legítimas — incluso si son críticas hacia Israel, los EE. UU. o sus aliados — no constituyen, en principio, motivo aislado de rechazo; sin embargo, los funcionarios tienen amplia discrecionalidad para clasificar el contenido como indicador de inelegibilidad conforme a la sección 212(a)(3) de la INA, que regula cuestiones de seguridad.
Impacto práctico en el calendario académico
La pausa de casi tres semanas y la reanudación con un vetting ampliado generaron listas de espera adicionales en mercados de alto volumen — Brasil, India, China, Nigeria, Vietnam y Corea del Sur. Las universidades estadounidenses reportaron retrasos en el registro de nuevos estudiantes, en algunos casos con necesidad de programas de inicio diferido para el siguiente semestre. Para quienes llegaron tarde al consulado en 2025, la opción viable fue posponer el ingreso y replanificar el I-20 para el siguiente ciclo.
Qué debe hacer el solicitante hoy
Para quienes tienen en mira las visas F, M o J en 2026, el plan defensivo recomendado es:
- Anticipe la solicitud: programe la entrevista tan pronto como reciba el I-20 o DS-2019, sin esperar el pico de junio a agosto.
- Audite sus redes sociales: revise los últimos cinco años de contenido en las plataformas listadas en el DS-160. El contenido extremista, amenazante o que pueda interpretarse como apoyo a organizaciones prohibidas debe evaluarse con cuidado, aunque haya sido solo una compartición o reacción.
- Configure sus perfiles como públicos: las cuentas privadas durante la ventana del proceso generan sospecha de ocultamiento. Una vez emitida la visa, puede restaurar la configuración de privacidad.
- Documente el patrocinio y la fuente de fondos: la entrevista F-1 históricamente se centra en los vínculos con el país de origen y la capacidad financiera. El escrutinio de redes sociales se suma a estos puntos, sin reemplazarlos.
- Mantenga contacto con el DSO o patrocinador: los funcionarios designados de las instituciones siguen siendo la fuente principal de orientación operativa, especialmente cuando el caso entra en procesamiento administrativo (221(g)).
El contexto regulatorio más amplio
La pausa de F, M y J no es un hecho aislado. Forma parte de una agenda ampliada de revisión de elegibilidad que incluye la revocación de visas de estudiantes en campus donde hubo protestas pro-Palestina, mayor escrutinio de investigadores chinos en áreas sensibles y restricciones adicionales a programas de intercambio con instituciones específicas. Para el lector interesado en movilidad global, la lectura es directa: la visa de estudiante para los EE. UU. sigue siendo viable, pero exige una preparación que va más allá de la tradicional documentación académica y financiera. La presencia digital se ha convertido en parte del expediente.
Las universidades estadounidenses siguen siendo de las más atractivas del mundo, y los EE. UU. continúan recibiendo más estudiantes internacionales que cualquier otro país. El régimen de vetting cambia el terreno, no el destino. Quienes se preparan con anticipación — calendario, redes sociales, finanzas, vínculos con el país de origen — tienen el camino abierto, aunque menos automático que antes de mayo de 2025.
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.