La política migratoria estadounidense dio un giro significativo entre el segundo semestre de 2025 y el primero de 2026. Dos decisiones ejecutivas reorganizaron el panorama para profesionales extranjeros e inversores: la tarifa de US$100.000 sobre ciertas peticiones de la H-1B y la creación del Trump Gold Card, una vía hacia la residencia permanente vinculada a contribuciones financieras de alto valor.
Para las empresas que reclutan talento global y los profesionales que planifican su carrera en los Estados Unidos, comprender el marco legal y operativo de estas medidas es esencial para decidir si continuar con la H-1B, migrar a alternativas como EB-1, EB-2, O-1 y L-1, o evaluar el nuevo programa de inversión.
La Proclamación 10949 y la tarifa de US$100.000
El 19 de septiembre de 2025, el presidente Donald Trump firmó la Presidential Proclamation 10949, titulada Restriction on Entry of Certain Nonimmigrant Workers. Invocando la Sección 212(f) del Immigration and Nationality Act, la proclamación restringe la entrada de beneficiarios de peticiones H-1B cuyos empleadores no hayan abonado un pago adicional de US$100.000 al Tesoro estadounidense.
A quién le aplica el pago
La tarifa recae sobre nuevas peticiones H-1B presentadas después de la fecha de vigencia de la proclamación, cuando el beneficiario se encuentra fuera del territorio de los Estados Unidos al momento de la presentación. La medida afecta especialmente a los profesionales seleccionados en la lotería H-1B para el año fiscal 2027 que requieren procesamiento consular.
Generalmente no están alcanzados:
- Extensiones de estatus para trabajadores ya presentes en EE. UU.
- Cambios de empleador (transfer) sin salida del territorio
- Enmiendas y cambios de función dentro de la misma empresa
- Beneficiarios que ingresaron con otra categoría migratoria y realizaron un change of status interno a H-1B
Exenciones discrecionales
El texto de la proclamación faculta al Secretary of Homeland Security, en coordinación con el Secretary of State, a otorgar exenciones caso a caso cuando la entrada del trabajador se considere de interés nacional, especialmente en áreas de salud, defensa, investigación científica y seguridad nacional. USCIS y el DHS continúan desarrollando los criterios detallados a lo largo de 2026.
Cómo se suma esta tarifa a las existentes
En 2026, una petición H-1B típica presentada por una empresa mediana para un beneficiario en el exterior puede incluir: I-129 (US$780), ACWIA (US$1.500), Fraud Prevention and Detection Fee (US$500), Asylum Program Fee (hasta US$600) y, ahora, la tarifa de US$100.000 de la Proclamación 10949. El costo total supera con creces los US$103.000 por trabajador. Para los empleadores que opten por el premium processing (US$2.805), la cifra se acerca a los US$106.000.
El Gold Card: residencia por contribución financiera
En paralelo, la Casa Blanca formalizó en septiembre de 2025 la estructura del Trump Gold Card, un programa de inmigración por contribución financiera que se distingue claramente de las inversiones EB-5.
Montos y mecánica
Según el diseño oficial publicado por el Departamento de Comercio:
- Personas físicas: contribución de US$1 millón directamente al Tesoro estadounidense
- Empresas: contribución de US$2 millones para patrocinar a un trabajador extranjero
- Procesamiento prioritario: análisis expedito de la petición con miras a la residencia permanente
Un portal de manifestación de interés fue habilitado por el gobierno a principios de 2026, pero la emisión efectiva de las primeras tarjetas depende de una reglamentación complementaria y del resultado de los eventuales desafíos judiciales a las bases legales del programa.
Diferencias respecto al EB-5
El EB-5, creado por la Immigration Act de 1990, exige una inversión de US$800.000 en una targeted employment area o de US$1.050.000 en zonas regulares, con la creación comprobada de al menos 10 empleos directos o indirectos a tiempo completo para trabajadores estadounidenses. Toda la estructura está regulada por USCIS, fiscalizada por la SEC cuando intervienen centros regionales, y cuenta con jurisprudencia consolidada.
El Gold Card, en cambio:
- No exige creación de empleos
- No implica inversión empresarial: es una donación al Tesoro
- Es administrado principalmente por el Department of Commerce, no por USCIS
- Carece de base estatutaria equivalente al Capítulo IV del INA, al depender de proclamaciones ejecutivas
Cuestionamientos legales y de política pública
Los críticos sostienen que crear una categoría migratoria mediante donaciones directas al Tesoro, sin aprobación del Congreso, elude la estructura del Immigration and Nationality Act. Se anticipan litigios constitucionales y posibles acciones de organizaciones de la sociedad civil a lo largo de 2026.
Qué significan estos cambios en la práctica
Para los empleadores
Las empresas de tecnología, ingeniería y ciencias que históricamente patrocinaban peticiones H-1B en volumen debieron revisar sus presupuestos de movilidad global. Algunos patrones que emergieron en 2026:
- Priorización de candidatos ya presentes en territorio estadounidense (sin exposición a la tarifa)
- Migración a categorías alternativas (O-1, L-1, EB-1B, EB-2 NIW) cuando el perfil del candidato lo permite
- Traslado de funciones a subsidiarias en Canadá, Reino Unido o Irlanda
- Negociación de cláusulas de cofinanciamiento de la tarifa entre empresa y candidato (con cuidado de no violar las reglas del DOL sobre el traslado de costos al trabajador)
Para profesionales extranjeros
Para el profesional brasileño, indio, chino o de cualquier otro origen que tiene en la mira los EE. UU., la ecuación se volvió más exigente. Las vías que ganaron relevancia:
- EB-2 NIW: no requiere patrocinio de empleador ni exposición a la tarifa H-1B
- O-1A: habilidad extraordinaria en ciencias, educación, negocios o deportes
- L-1: transferencia intracompañía para quienes ya trabajan en una multinacional
- EB-1A: autopetición para perfiles con reconocimiento internacional comprobado
Para inversores
Los inversores que evalúan el Gold Card deben considerar: el programa aún carece de reglamentación completa, conlleva riesgo jurídico y la contribución es no reembolsable, a diferencia del EB-5 en el que el capital se invierte en un proyecto productivo. Para muchos, el EB-5 sigue siendo el camino más predecible en 2026.
Panorama consolidado en abril de 2026
El sistema migratorio estadounidense en 2026 se reorganizó en torno a tres ejes: un H-1B clásico significativamente más costoso, una nueva vía premium por contribución financiera y una mayor relevancia de las categorías basadas en mérito individual (EB-1, EB-2 NIW, O-1) que permiten la autopetición. Quienes planifican su traslado a los Estados Unidos deben evaluar todas estas rutas con profundidad técnica y con tiempo suficiente, porque 2025 dejó en claro que las reglas pueden cambiar de un día para otro con un simple acto ejecutivo.
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Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.