En principio, no existe una regla explícita que prohíba a un titular de L-1 vivir en México (u otro país vecino) y cruzar la frontera a diario para trabajar en los Estados Unidos. El punto central es otro: la L-1 presupone que usted ejerza de hecho las funciones en los EE. UU. que justificaron la transferencia dentro de la empresa.
Por eso, el arreglo debe ser coherente con la visa. Puede generar cuestionamientos de las autoridades si:
- Las ausencias afectan negativamente el desempeño del cargo aprobado.
- Se genera la impresión de que el lugar real de trabajo está fuera de los EE. UU.
- La rutina difiere de lo que se presentó en la petición.
También hay un aspecto tributario a considerar: vivir en una jurisdicción y trabajar en otra puede plantear temas de residencia fiscal y doble tributación, que van más allá de la visa en sí y requieren orientación específica.
Dado que cada situación tiene particularidades migratorias e impositivas propias, conviene verificar las reglas actualizadas y evaluar su caso con un especialista antes de adoptar esta rutina.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.