Con la L-1, usted recibe el mismo tratamiento fiscal que cualquier otro empleado que trabaja en los Estados Unidos. La categoría de visa no cambia la lógica: quien ejerce una actividad remunerada en suelo estadounidense queda sujeto a los impuestos sobre salario retenidos en la nómina.
En la práctica, esto suele implicar varias capas de tributación:
- Impuesto federal sobre la renta, retenido según sus ingresos a lo largo del año.
- Contribuciones al Social Security (jubilación) y al Medicare, que financian la seguridad social y la cobertura de salud.
- Posibles impuestos estatales y locales sobre la renta, que varían según el estado o la ciudad donde trabaje.
Las tasas, los topes y las reglas de cada tributo cambian con frecuencia y dependen de su situación específica, por lo que no conviene guiarse por cifras sueltas. Lo más recomendable es confirmar los valores actualizados en las fuentes oficiales y, de preferencia, con un contador que conozca el sistema tributario de los Estados Unidos.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.