En principio, es posible solicitar un cambio de estatus a L-1 sin salir de Estados Unidos, pero se trata de un camino delicado. Quien entró como turista (B-1/B-2) y luego solicita la categoría L-1 debe demostrar que la intención de trabajar surgió de manera legítima y no existía al momento de la entrada.
El punto sensible es la coherencia entre el motivo declarado al ingresar y la petición posterior. Solicitar el cambio poco después de haber entrado como turista puede sugerir que la intención real siempre fue trabajar, lo que debilita la petición y puede afectar solicitudes futuras. Por eso, muchos prefieren tramitar el L-1 en el consulado, fuera de Estados Unidos, para evitar esa interpretación.
Vale recordar que el L-1 es una visa que admite doble intención: el titular puede mantener al mismo tiempo el objetivo de trabajar de forma temporal y el de buscar la residencia permanente en el futuro. Aun así, la aprobación depende de demostrar los elementos propios de la categoría, como desempeñar funciones gerenciales, ejecutivas o de conocimiento especializado y ser transferido a una sucursal, subsidiaria o afiliada en Estados Unidos.
Como cada caso es evaluado individualmente por el USCIS, sin aprobación automática, lo más recomendable es revisar los requisitos actualizados en la fuente oficial y evaluar su situación con un especialista antes de decidir cambiar de estatus desde dentro del país.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.