La verificación de antecedentes penales es una etapa habitual en el proceso del L-1. Su objetivo es confirmar que el solicitante no representa un riesgo para la seguridad de los Estados Unidos y que cumple con los criterios de la legislación migratoria. En la práctica, más de un organismo participa en esta revisión.
Tanto el USCIS como el Departamento de Estado analizan el historial del solicitante. Durante el proceso, el peticionario completa formularios con preguntas sobre historial penal, procedimientos o investigaciones previas, y la transparencia en esas respuestas es fundamental.
Quienes hayan residido fuera de los Estados Unidos por períodos relevantes pueden ser requeridos para presentar certificados de antecedentes emitidos por las autoridades de esos países. Es prudente verificar en la fuente oficial a partir de qué tiempo de residencia aplica este requisito, ya que ese tipo de criterio puede variar.
- USCIS y el Departamento de Estado analizan el historial del candidato.
- Los formularios incluyen preguntas sobre historial penal.
- La residencia en el exterior puede exigir certificados locales.
- La toma de huellas dactilares alimenta verificaciones en bases de datos.
La recopilación de huellas dactilares es estándar y permite consultas en bases como la del FBI. Como los procedimientos pueden actualizarse, confirme los detalles vigentes en el USCIS y, si tiene dudas sobre su historial, busque orientación especializada antes de presentar la petición.
Aprende más sobre el L-1
- Tipo
- Transferencia intraempresarial
- Duración
- 1-3 años
- Extensión
- Hasta 5-7 años
- Procesamiento
- 2-5 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.