La visa B-2 es una autorización para visitas temporales, destinada al turismo o al tratamiento médico, y no permite trabajar. Migrar de la H-1B a la B-2 solo para ganar tiempo mientras se busca empleo es precisamente donde reside el riesgo: esa no es la finalidad de una visa de visitante.
Aunque es natural querer permanecer en el país mientras se busca una nueva oportunidad, la B-2 no autoriza actividad laboral ni una búsqueda de empleo tan intensa que sugiera la intención de quedarse a trabajar. Si se hace evidente que el verdadero objetivo de la estadía es buscar trabajo, esto puede interpretarse como un intento de eludir las normas.
Los principales puntos a tener en cuenta son:
- La B-2 no permite trabajar ni realizar ninguna actividad remunerada.
- Usar una visa fuera de su finalidad puede generar cuestionamientos sobre sus intenciones.
- Esto puede repercutir en futuros cambios de estatus o solicitudes de otras visas.
Si el objetivo es encontrar un nuevo empleo y, eventualmente, retomar el estatus H-1B u otra categoría de trabajo, lo más prudente es buscar orientación especializada para planificar la transición sin comprometer su historial migratorio.
Aprende más sobre el H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.