Son dos asuntos separados y cada uno se resuelve de manera distinta. Tu pasaporte es el documento de viaje emitido por tu país; tu H-1B es lo que te autoriza a trabajar y permanecer legalmente en los Estados Unidos. Uno no reemplaza al otro.
Si tu pasaporte venció, la renovación se realiza ante el consulado o la embajada de tu país, siguiendo las indicaciones del servicio consular. Esto es independiente de tu empleo: incluso con un H-1B vigente, necesitas un pasaporte en vigor para viajar e identificarte.
Si tu estatus H-1B está próximo a vencer, el camino pasa por tu empleador, que es quien presenta la petición de extensión. Es importante:
- Confirmar con tu empleador si la solicitud de extensión ya fue presentada o aprobada.
- Hacer un seguimiento cercano de los plazos y el avance ante las autoridades competentes.
- Evitar que el estatus venza sin tener una extensión en trámite.
Dado que los procedimientos y plazos pueden cambiar, lo ideal es verificar las reglas actualizadas en las fuentes oficiales (USCIS y el consulado de tu país) y, ante cualquier duda, consultar a un especialista de buena reputación, desconfiando de quienes prometen resultados garantizados.
Aprende más sobre el H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.