El EB-5 no contempla la figura del patrocinador como ocurre en otras visas. Aquí no hay empleador ni tercero que peticione en nombre de usted: el propio inversionista es el peticionario y debe aportar el capital requerido, acreditando que los recursos provienen de una fuente lícita.
Esto cambia la lógica respecto a las visas de trabajo, en las que una empresa patrocina el proceso. En el EB-5, el centro de todo es la inversión realizada por el solicitante y la comprobación del origen de los fondos. Lo que importa es que el capital sea legalmente atribuible a usted y esté debidamente documentado.
Por eso, cualquier oferta que prometa que otra persona simplemente financiará su EB-5 como un atajo merece cautela. Las reglas del programa existen para preservar la integridad de la inversión, y las propuestas de resultado garantizado suelen ser una señal de alerta.
Dado que la forma de estructurar y documentar los recursos tiene sus particularidades, vale la pena revisar los requisitos actualizados con el USCIS o con un profesional especializado antes de comprometer cualquier monto.
Aprende más sobre el EB-5
- Tipo
- Green Card por inversión
- Inversión mín.
- US$ 800.000
- Empleos creados
- Mínimo 10 (tiempo completo)
- Procesamiento
- 24-48 meses
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Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.