La visa EB-3 es una vía de inmigración basada en empleo que puede conducir a la obtención de la Green Card, permitiendo que el inmigrante se convierta en residente permanente en Estados Unidos. Sin embargo, es importante diferenciar la condición de residente inmigratorio de la situación de residente fiscal.
En otras palabras, incluso si obtiene el EB-3 y, con él, el estatus de residente legal, esto no implica automáticamente que sea considerado residente fiscal a efectos tributarios. En Estados Unidos, la determinación de la residencia fiscal generalmente está relacionada con pruebas específicas, como el ‘substantial presence test’, que analiza cuántos días permaneció físicamente en el país durante un período determinado, o, en el caso de poseer la Green Card, ser considerado residente fiscal bajo las reglas del Internal Revenue Service (IRS).
Así, al convertirse en residente permanente a través del EB-3, es probable que pase a tener obligaciones fiscales sobre su renta mundial, pero esta situación depende de varios criterios y circunstancias personales. Es fundamental observar siempre las leyes y regulaciones de inmigración y tributación de Estados Unidos.
Por ello, si tiene dudas sobre su situación fiscal tras obtener el EB-3, se recomienda consultar a especialistas en el área – tanto en inmigración como en planificación fiscal – para obtener una orientación específica. Recuerde evitar promesas milagrosas de resultados o enfoques que simplifiquen demasiado un proceso que, por naturaleza, es complejo y conlleva varias implicaciones legales y fiscales.
Aprende más sobre el Visa EB-3
- Categoría
- Green Card EB-3 (3ª prioridad)
- PERM
- Obligatorio
- Requisito
- Trabajador calificado
- Procesamiento
- 1-10 años
Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.