Para efectos fiscales en los Estados Unidos, las clasificaciones ‘resident alien’ y ‘nonresident alien’ determinan cómo una persona debe declarar sus ingresos. Un punto importante: esta distinción es tributaria y no debe confundirse con el estatus migratorio, como el H-1B.
En términos generales, el ‘resident alien’ para efectos fiscales es quien cumple ciertos criterios de residencia fiscal, como la prueba de presencia sustancial, o quien posee un green card. Esta condición suele implicar declarar los ingresos a nivel mundial, es decir, no solo lo que se gana dentro de los Estados Unidos.
El ‘nonresident alien’, en cambio, es quien, aun viviendo o trabajando temporalmente en el país, no cumple esos criterios de residencia fiscal. En este caso, la declaración generalmente se limita a los ingresos de fuentes estadounidenses, con reglas propias de retención y posibles exenciones.
Como la clasificación depende de factores como el tiempo de permanencia y varía de caso a caso, vale la pena verificar su propio estatus fiscal y buscar orientación actualizada en fuentes oficiales (como el IRS) o con un profesional en tributación, para declarar correctamente y evitar problemas.
Aprende más sobre el H-1B
- Validez inicial
- 3 años
- Extensión
- Hasta 6 años total
- Cupo anual
- 85.000 visas
- Procesamiento
- 6-12 meses
Sobre el autor
Victoria Harper
Editora en jefe
Como periodista y editora líder de Visto n’ Visa, Victoria contribuye a que los temas de inmigración se aborden de forma clara, confiable y fácil de entender. Su enfoque es ofrecer contenido útil, humano y relevante para las personas que exploran nuevos caminos en el extranjero.