Al convertirse en residente permanente en los Estados Unidos, usted recibe la Green Card, que autoriza su residencia y trabajo en el país. Sin embargo, el pasaporte de su país de origen sigue siendo válido para identificación y viajes internacionales, siendo recomendable conservarlo para demostrar ciudadanía y posibilitar el regreso al país natal.
La posesión del pasaporte original no afecta su estatus de residente en EE.UU., ya que cada documento tiene funciones distintas: el pasaporte acredita la ciudadanía extranjera y la Green Card valida la autorización legal para vivir en los Estados Unidos.
En caso de optar por la naturalización estadounidense, el pasaporte del país de origen puede seguir siendo emitido, conforme a la legislación vigente sobre doble ciudadanía. Es esencial seguir las leyes de inmigración, buscar información confiable y consultar profesionales especializados para garantizar el cumplimiento legal y evitar fraudes.
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Victoria Harper
Editor en jefe
Como periodista y editora líder en Visto n’ Visa, Victoria contribuyó para que los temas de inmigración sean abordados de forma clara, confiável y fácil de entender. Su foco es ofrecer contenido útil, humano y relevante para personas que exploran nuevos caminos en el exterior.